The Public Slight
Alejandro es confrontado en la habitación de su tía Carmen en la clínica, donde la familia intenta forzarlo a firmar su renuncia voluntaria a las acciones y al puesto en la junta antes de la votación de expulsión del día siguiente. Rechaza firmar y menciona sutilmente su rol como financiador original. Es escoltado fuera por seguridad, pero recibe una llamada anónima que confirma la vigencia de una cláusula contractual que le devolvería el control si la votación se cierra sin él, dándole hasta las nueve de la mañana siguiente.