Chapter 6
El contraataque del heredero
Julián intercepta la llegada del delegado suizo Keller al edificio corporativo justo cuando Ricardo intenta cerrar un acuerdo secreto para obtener liquidez a cambio de un asiento en la junta. Revela públicamente su control del 41% de la deuda senior, veta cualquier restructuración unilateral y presenta una contraoferta más atractiva al fondo Helvetia, forzando al delegado a retirarse temporalmente para consultar con Zúrich. Ricardo queda expuesto, furioso y al borde de la violencia física contra Julián, quien permanece imperturbable. Ricardo organiza una cena secreta en el Club 51 para atraer capital depredador y salvar su posición, presentando a Julián como un obstáculo irrelevante. Julián irrumpe, expone vínculos comprometedores del fondo con el tramo suizo de la deuda y recuerda la ejecución cruzada que activaría cualquier nuevo ingreso. Los inversionistas se retiran al reconocer el riesgo regulatorio y financiero. Elena confirma en privado que la deuda suiza real es mucho mayor y vence en 72 horas, dejando a Ricardo aislado y furioso. La escena termina con Ricardo lanzando un golpe que Julián recibe sin inmutarse, demostrando su control absoluto. De regreso en su oficina, Julián activa contactos silenciosos para vetar formalmente la entrada del fondo Helvetia mediante una llamada directa a Zúrich. Elena cuestiona el riesgo de liquidez que implica el bloqueo, pero la confirmación del retiro del fondo la obliga a alinearse más abiertamente con él. Julián advierte que Ricardo, acorralado, prepara algo personal y desesperado para esa misma noche. Ricardo intercepta a Julián en el estacionamiento subterráneo y lo confronta con furia desesperada, acusándolo de destruir la empresa por venganza. En un arrebato empuja a Julián contra un auto, pero este no responde físicamente. Los guardias intervienen mientras las cámaras graban todo. Ricardo, derrotado y aislado, deja escapar entre dientes una confesión parcial sobre el sabotaje financiero que cometió, mientras Julián se marcha imperturbable, consolidando su superioridad contenida y dejando a Ricardo expuesto ante testigos y grabaciones.