La silla vacía en el salón
Mateo llega al salón comunitario y descubre la ausencia de su tía Elena, guardiana de la red. Confrontado por el Cobrador, quien le exige el Libro de Cuentas bajo amenaza de muerte, Mateo descubre una nota oculta bajo el atril que revela una traición interna y señala a alguien que él conoce bien, forzándolo a asumir una responsabilidad que no quería.