El último rastro en la basílica
Lucía entra a la basílica durante la procesión, encuentra en un misal una nota bancaria escondida por Mara y confirma que la desaparición no fue voluntaria. El padre Agustín la intercepta, le adelanta que la declaración de ausencia se firmará en doce días y la empuja hacia el banco, donde acceder a la información tendrá un costo familiar concreto. Al salir, Lucía descubre que los hombres de los Larios ya la están siguiendo y que el pueblo se ha cerrado sobre ella.