Chapter 6
El ascenso forzado
Julián regresa al hangar con el Frame-09 recién estabilizado, pero detecta que la baliza transmite un pico anómalo que delata la instalación del regulador militar. Con solo noventa minutos antes de la inspección obligatoria y veintisiete minutos antes de que el sistema marque contaminación, él y el técnico auxiliar Chispa logran enmascarar el pico redirigiéndolo a un buffer falso. El frame pasa la revisión superficial de pre-combate con éxito aparente, pero Julián sabe que ahora pilotará con un virus latente programado para colapsar en la ronda final y bajo la certeza de que el Director Aris ya lo tiene identificado como portador del Valquiria-Prototype-7. Julián enfrenta a Kael Rivas en cuartos de final con controles automáticos saboteados por virus, forzándolo a pilotar casi enteramente manual con apoyo del módulo Valquiria. Ejecuta una secuencia de alta-G espectacular que destroza el escudo y el hombro del rival, obligándolo a rendirse y proyectándolo al rango 42. Sin embargo, la firma energética anómala queda parcialmente registrada. Valeria Cruz se levanta públicamente desde las gradas y declara que nadie asciende tan rápido sin un costo oculto, avivando rumores y cambiando las apuestas en vivo. Al salir, recibe una citación inmediata del Director Aris para una auditoría bajo amenaza de expulsión definitiva. En las semifinales del torneo, Julián enfrenta a Dante Salazar de la Casa Valderrama con su Frame-09 saboteado y degradándose en vivo. Sin controles automáticos funcionales, pilotando al límite de lo humano gracias al módulo Valquiria-7, logra una victoria espectacular pero extremadamente visible. La maniobra final expone demasiado la anomalía de su frame; Supervisor Torres ordena inmovilización inmediata para auditoría y el Director Aris lo convoca personalmente bajo amenaza implícita de expulsión. Minutos después de su victoria en el torneo, Julián es escoltado a una sala sellada donde el Director Aris lo confronta directamente con pruebas del módulo Valquiria-Prototype-7. Julián se niega a entregarlo, recordándole al Director el costo público y social de una expulsión inmediata tras su ascenso visible. Aris responde con una amenaza definitiva: una audiencia privada a las 06:00 del día siguiente bajo pena de encarcelamiento, decomiso y consecuencias para su familia, mientras revela accidentalmente que planea subastar el módulo a facciones externas.