La novia de repuesto
Valeria Montoro es forzada por su tía Isabel a presentarse en una gala benéfica para ocupar el lugar de su prima fugitiva, Lucía Aramendi, con el fin de salvar a su familia de una ejecución bancaria. Gael Laredo, el heredero afectado, confronta a Valeria, pero ante la presión de la prensa, decide presentarla como la novia oficial, atrapándola en una mentira pública que sella su destino.