El precio de la ausencia
Elena, acorralada por la huida de su prima y la inminente ruina financiera de su familia, se ve obligada a suplantar a la novia en la boda con Julián Varga. Tras la ceremonia pública, Julián revela que conoce su identidad y la atrapa en un contrato matrimonial bajo amenaza de destruir el legado familiar, dejando a Elena sin más opción que aceptar el anillo y someterse a sus términos.