Seis días: El artefacto del abismo
Valeria Ríos es acorralada en un livestream por Julián Varga. Al abrirse su relicario familiar, este revela ser un dispositivo de datos prohibidos, activando una cuenta regresiva de 144 horas y drenando sus finanzas como castigo. Valeria queda aislada, poseyendo la única prueba que puede destruir a Varga, mientras el contador marca el inicio de su fin.