El sirviente del bisturí
Julián Varga, un médico caído en desgracia que trabaja como camarero en el restaurante familiar, se ve obligado a intervenir cuando un inversor clave sufre una asfixia crítica. Ante la incompetencia y el pánico de Don Octavio, Julián toma el control de la situación con un cuchillo de cocina, exponiendo su destreza técnica frente a la élite.