El precio de la huida
Lucía Aranda, acorralada por la ruina financiera de su padre tras huir de su propia boda, es reclutada por Don Hernán Salvatierra para suplantar a Valeria, la heredera fugitiva de la familia. Tras ser trasladada al gélido penthouse de Mateo Salvatierra, Lucía firma un contrato matrimonial que la convierte en un activo de la empresa. El capítulo cierra con Mateo exhibiéndola ante la prensa como su esposa, estableciendo el inicio de su encierro contractual.