El precio de la supervivencia
Julián es arrinconado por cobradores en los Niveles de Óxido mientras su deuda y rango crítico lo asfixian. Ante la inminencia de perder el acceso al sector de suministros, fuerza una anomalía en su interfaz que duplica temporalmente su temporizador de misión y le otorga un rango oculto de Nivel 6, permitiéndole entrar al sector justo antes de que los cobradores reaccionen. El sistema roto se manifiesta por primera vez como ventaja táctica. Julián fuerza una conexión en un nodo olvidado y activa un fragmento de memoria huérfano que desata una sobrecarga neuronal intencional. El sistema le concede un ascenso provisional de rango visible (Aspirante IV → III) y acceso temporal al sector, pero el cambio queda registrado en la interfaz pública de la Academia. El Mentor de las Sombras lo observa desde las sombras sin intervenir, mientras el reloj sigue corriendo y la anomalía queda expuesta a los sensores de élite. El temporizador llega a cero y desbloquea una ruta oculta que otorga a Julián un +1 Rango Temporal oculto. Al salir a la Plaza de Evaluación, Valeria Solís lo confronta y escanea su anomalía. Su desprecio se transforma en sospecha y reconocimiento de peligro real. Julián oculta la naturaleza de su ganancia, pero comprende que su ventaja lo expone a un escrutinio letal. Termina entendiendo que la anomalía inicia una guerra pública por el ascenso.