El último servicio en la mesa del olvido
Adrián Salvatierra interrumpe el desahucio de su restaurante familiar, utilizando un conocimiento técnico sobre una cláusula de protección patrimonial para paralizar a Ibarra. La abogada Valeria Mena, cómplice del fraude, se lleva el expediente incriminatorio, convirtiéndose en el primer activo de Adrián en su lucha por recuperar el estatus familiar.