El nombre vivo de Elías
Valeria llega a la casa de Miriam y descubre que el nombre de Elías, muerto y archivado, reapareció en una cuenta activa reabierta con acceso válido. La escena en la cocina confirma que Tomasa sabe más de lo que dice y que el silencio familiar protege una cadena contractual mayor. Valeria identifica una referencia de expediente y una fecha de transferencia inminente: menos de cinco noches. El capítulo termina con la certeza de que el caso no es un error bancario sino una red encadenada que la obliga a entrar desde dentro de la familia.