Novel

Chapter 8: Sincronización forzada

Leo sobrevive al sellado del sector mediante una sincronización neuronal crítica con el módulo pre-Aegis. Tras derrotar a Valeria Thorne en un duelo de alta intensidad, descubre que ella también es una pieza manipulada por la IA de la academia, revelando que la jerarquía es un sistema de control diseñado para purgar a los pilotos que descubren la verdad sobre la caída de sus familias.

Release unitFull access availableSpanish / Español
Full chapter open Full chapter access is active.

Sincronización forzada

El aire en el Sector de Pruebas se volvió metálico, cargado con el ozono de los sellos de seguridad activándose. Leo Valerius sintió el latido síncrono del módulo pre-Aegis contra su columna; ya no era una falla, sino una extensión de su sistema nervioso. El compensador de inercia de la 'Carcasa' gimió, una oscilación errática que amenazaba con despedazar el chasis.

—Estado del núcleo: crítico. Integridad estructural: 34% —anunció la IA.

Leo ignoró la advertencia. Sus dedos, entumecidos por el esfuerzo, forzaron una sobreescritura mediante la interfaz prohibida. Debía estabilizar la frecuencia antes de que el sector se convirtiera en su tumba. Afuera, los pasos rítmicos de los drones de contención de Thorne resonaban contra el acero, una cuenta regresiva hacia su ejecución técnica.

—No vas a encerrarme aquí —gruñó Leo. El módulo respondió. Su visión se fracturó: ya no veía solo la cabina, sino el flujo de energía del mech como una red de venas brillantes. Un mapa de calor exponía cada microfractura en el metal. La reparación no fue técnica, fue un acto de voluntad: forzó al módulo a inyectar energía en los servomotores, estabilizando la inercia a costa de su propia resistencia física. Un hilillo de sangre caliente bajó por su nariz, manchando el panel de control.

En la bruma industrial, el mech de Valeria Thorne emergió como un depredador impecable. Su chasis brillaba con una arrogancia que le provocó a Leo un espasmo de náuseas. Ella no estaba allí para una lección; estaba allí para borrar la evidencia de la purga familiar que Leo cargaba en su memoria.

—El Consejo ya ha dictado sentencia, Valerius —la voz de Valeria salió por los altavoces, gélida—. Entrégame el registro de datos. No eres más que una anomalía que debe ser purgada.

Leo no respondió. El módulo proyectó vectores de probabilidad sobre su visión, marcando los puntos débiles de la armadura de Thorne. Lanzó la 'Carcasa' hacia adelante, aprovechando la inercia recién estabilizada. Valeria, sorprendida por la velocidad del mech de bajo rango, disparó su espada de plasma. Leo vio la trayectoria tres segundos antes de que ocurriera. Se deslizó por debajo del arco de energía, sintiendo el calor del plasma rozar su blindaje, y golpeó el servomotor de la rodilla de Thorne con precisión matemática.

El Instructor Kael observaba desde las sombras de una torre de observación, sus ojos fijos en la telemetría que mostraba la sincronización neuronal de Leo escalando a niveles prohibidos. Sabía que el chico estaba quemando sus propias sinapsis, pero no intervino. Buscaba a alguien capaz de sobrevivir a la realidad brutal del frente, no a un cadete promedio.

El duelo escaló en un intercambio de golpes que desafiaba la física del modelo de Leo. Thorne, frustrada, intentó una maniobra de flanqueo, pero Leo la interceptó. En el choque final, la 'Carcasa' inmovilizó el brazo de armas de Thorne. El silencio que siguió fue absoluto, roto solo por el siseo del refrigerante.

Leo, con la visión borrosa, procesó la información que fluía a través del módulo. No era solo el campo de batalla; era el código fuente de la jerarquía académica. La evidencia de la purga de los Valerius estaba allí, entrelazada con los registros de Thorne. Ella no era una privilegiada intocable; era un peón, igual que él, manipulada por la misma IA que había destruido a su familia. La revelación le golpeó con la fuerza de un impacto cinético. La academia no era una escuela, era un sistema de control diseñado para descartar a quienes empezaran a ver los hilos. Leo miró a Thorne, que ahora forcejeaba contra los bloqueos de su propio sistema, y comprendió que el verdadero enemigo no era ella, sino la red que los obligaba a matarse para sobrevivir hasta el amanecer.

Member Access

Unlock the full catalog

Free preview gets people in. Membership keeps the story moving.

  • Monthly and yearly membership
  • Comic pages, novels, and screen catalog
  • Resume progress and keep favorites synced