El último servicio del Altamirano
Lorenzo Altamirano soporta la humillación pública de Esteban Lira en su restaurante ancestral, utilizando su fachada de mesero para memorizar detalles técnicos de un expediente de desalojo fraudulento. Tras confirmar que la tasación es falsa, Lorenzo confronta a Lira con una prueba de su propia corrupción, forzando una firma que servirá como evidencia en el remate inminente.