Chapter 10
El aire en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Olmedo no solo era estéril; estaba cargado con el peso metálico de una cuenta regresiva. Mateo Valverde observaba el monitor de constantes de don Ernesto. El ritmo cardíaco del patriarca era un pulso errático, una señal de vida que Mateo mantenía artificialmente estable mediante el protocolo de la fundación. En la pantalla de su tableta, el contador de la bancarrota técnica de Apex Capital marcaba cuarenta y ocho minutos.
La puerta se deslizó con un siseo hidráulico. Rafael entró, impecable, con el aura de quien aún cree que el dinero puede comprar la realidad.
—Estás jugando con fuego, Mateo —dijo Rafael, deteniéndose a un metro de la cama—. Esa deuda offshore no es un error de sistema. Es una guillotina. Si intentas rescatar a la empresa inyectando los fondos de la fundación, la cláusula de bancarrota técnica se activará automáticamente. Apex morirá contigo dentro.
Mateo no levantó la vista.
Preview ends here. Subscribe to continue.