Novel

Chapter 11: La purga inminente

Elian, ahora espía de Kael, descubre que la purga de la Academia es una limpieza deliberada para la jerarquía continental. Durante un ataque de la facción externa, Elian se ve obligado a colaborar con Valeria para estabilizar el sistema, revelando que su ascenso es la única forma de sobrevivir al colapso inminente de la institución.

Release unitFull access availableSpanish / Español
Full chapter open Full chapter access is active.

La purga inminente

El aire en la oficina de Kael sabía a ozono y a metal quemado. Elian Vark observó el dispositivo de monitoreo sobre el escritorio de obsidiana: un nodo de seguridad de élite. Al tocarlo, una descarga de maná puro recorrió su brazo, sincronizándose con su núcleo inestable. Ya no era solo un estudiante; era un fusible humano para una academia que se desmoronaba.

—Tu deuda de cuatrocientos cincuenta créditos está saldada —dijo Kael, sin apartar la mirada de los monitores que mostraban la inestabilidad del sector—. Pero ahora eres mi extensión en el campo. Si la facción de Valeria detecta tu firma energética, serás el primero en ser purgado. Tienes cuatro días antes del cierre del ciclo. Sobrevive, o desaparece.

Elian salió de la oficina con el peso del rango 290 como una sentencia. Su estatus de élite provisional era una fachada; en realidad, era un espía bajo coacción. Se dirigió a la Sala de Subastas del Top 10, donde el ambiente estaba cargado de una arrogancia que ocultaba el miedo. Valeria Sol presidía la mesa, su rostro una máscara de frialdad táctica.

—La purga debe acelerarse —sentenció Valeria, golpeando la mesa con un anillo de obsidiana—. Si la Academia no se limpia antes del cierre, la jerarquía continental nos considerará obsoletos.

Elian, oculto en las sombras, conectó su nodo al sistema. La verdad le golpeó como un mazazo: el sistema no fallaba por descuido, estaba siendo drenado a propósito para alimentar la ascensión de los elegidos de la jerarquía continental. La academia era solo un filtro de selección, y ellos eran el desecho.

De pronto, el cielo sobre la Aguja de Cristal se tiñó de un rojo púrpura antinatural. La barrera principal estalló en mil fragmentos. Valeria, con la túnica de élite chamuscada, irrumpió en la sala de servidores, su seguridad habitual desmoronándose.

—¡Elian, nos van a borrar! —gritó, viendo cómo los estudiantes de rango bajo eran expulsados automáticamente por el sistema—. ¡Si el sistema cae, mi linaje pierde la concesión sobre el sector! ¡Haz algo!

—Estoy hackeando el núcleo, no haciendo milagros —replicó Elian, sus dedos volando sobre la consola. La inestabilidad del sistema vibraba en sus huesos—. Si quieres conservar tu puesto, inyecta tu esencia en el conducto de enfriamiento. Ahora.

Valeria dudó, pero al ver los escudos perimetrales colapsar bajo el embate de la facción externa, liberó su aura dorada. El flujo de energía se estabilizó un instante, pero el núcleo comenzó a emitir una frecuencia prohibida. Elian introdujo la secuencia de códigos que Kael le había ocultado, sintiendo cómo el nodo de seguridad intentaba quemar su sistema nervioso.

Kael apareció entre el caos, su voz cortando el estruendo: —El colapso es una limpieza, Elian. Has visto el código. Sabes que la Academia es solo un filtro.

—No me importa el gran esquema, Kael —escupió Elian, ajustando la frecuencia para estabilizar el muro—. Me importa que si este lugar cae, mi ascenso muere conmigo.

La purga total había comenzado. Mientras los muros caían, Elian comprendió que él era el único con la llave para detener el colapso. Pero al mirar más allá del domo, vio las naves de la jerarquía continental descendiendo. La Academia era solo el primer escalón; el verdadero juicio acababa de empezar.

Member Access

Unlock the full catalog

Free preview gets people in. Membership keeps the story moving.

  • Monthly and yearly membership
  • Comic pages, novels, and screen catalog
  • Resume progress and keep favorites synced