Novel

Chapter 4: La máscara de Mara

Tomás se infiltra en el estudio tras ser despedido y bloqueado financieramente. Encuentra a Mara Ríos siendo chantajeada por Vera Ledesma con material comprometedor. Al revelarle el relicario, descubren que Mara también posee uno, junto con una nota de su padre fallecido que vincula sus destinos a la cuenta regresiva de 23 horas.

Release unitFull access availableSpanish / Español
Full chapter open Full chapter access is active.

La máscara de Mara

El café frente al complejo de estudios era una pecera de luz fría y desprecio. Tomás Varela observaba su reflejo en el cristal: ojeras profundas, una barba de dos días que delataba su caída en desgracia y, sobre todo, el bulto antinatural en su bolsillo interior. El relicario no solo pesaba; irradiaba un calor sordo, un zumbido que solo él parecía escuchar. Su reloj marcaba 22:40:00. La cuenta regresiva ya no era una posibilidad, era una sentencia.

Su tarjeta bancaria había sido bloqueada. Vera Ledesma no solo lo había despedido; lo había borrado del sistema, convirtiéndolo en un fantasma corporativo. Al intentar pagar, el pitido del terminal fue un insulto público. Tomás dejó un billete arrugado, el último que le quedaba, y se levantó antes de que el camarero pudiera preguntar.

—Varela. Estás muerto en el sistema, pero sigues caminando —la voz de Iker Salcedo era un hilo de miedo. El técnico se sentó frente a él, evitando las cámaras de seguridad—. Vera no protege una transmisión. Protege un vacío. Si el contador llega a cero, el sistema no se apaga; se reinicia con el legado de quienes lo construyeron. Si entras al estudio, serás un blanco móvil.

Iker deslizó una tarjeta de acceso clonada por debajo de la mesa. —Es el pase de un editor de noche. Solo tienes una oportunidad antes de que el sistema detecte la anomalía en el ID.

Tomás guardó la tarjeta. Sabía que era una trampa, pero el relicario vibró contra su costado, acortando su margen. La infiltración era su única salida.

Dentro del estudio, el aire acondicionado era un murmullo metálico que ocultaba el jadeo de Tomás mientras se desplazaba por los conductos de ventilación sobre el camerino de Mara Ríos. A través de la rejilla, el espacio parecía una celda de lujo: luces LED perfectamente calibradas y espejos que devolvían un reflejo impecable. Mara estaba allí, desmoronándose.

—No voy a repetir la toma, Vera. El guion es un insulto —la voz de Mara vibraba con rabia contenida.

Vera Ledesma entró, sus tacones marcando un ritmo clínico sobre el parqué. Dejó caer una carpeta sobre el cristal. —El público no busca inteligencia, busca catarsis. Si te niegas, el material de respaldo que grabamos durante tu crisis del año pasado estará en todos los servidores de la competencia. Tu carrera es una fachada de cristal, Mara. Yo soy quien decide si se rompe.

En cuanto Vera salió, Mara estalló. Comenzó a remover los espejos, buscando los dispositivos de escucha que sabía que la asfixiaban. Tomás se dejó caer desde la rejilla, aterrizando con un golpe sordo. Mara retrocedió, su grito ahogado por la mano de Tomás.

—No grites. Estamos en el mismo bando —dijo Tomás, mostrando el relicario que pulsaba con una luz ámbar. Mara bajó la guardia, reconociendo el objeto. Al retirar el marco de su espejo principal, un panel cedió. Allí, descansando sobre terciopelo negro, había otro relicario y una nota doblada. Mara la leyó con manos temblorosas: la caligrafía era la de su padre, fallecido años atrás. «Mara, el tiempo no es una línea, es un presupuesto. El tuyo se agota en 23 horas. No mires a la pantalla, mira al archivo.»

El silencio que siguió fue absoluto. Tomás y Mara intercambiaron una mirada de terror compartido. La cuenta regresiva de ambos se había fusionado. No podían huir; el estudio era una trampa, pero el relicario era la llave. Mientras el estruendo de la producción se escuchaba fuera, ambos comprendieron que la mentira de la transmisión estaba a punto de volverse física.

Member Access

Unlock the full catalog

Free preview gets people in. Membership keeps the story moving.

  • Monthly and yearly membership
  • Comic pages, novels, and screen catalog
  • Resume progress and keep favorites synced