La sombra del pasado
El café en la porcelana del penthouse no era una bebida, era un termómetro: frío, estático, clínico. Elena dejó la taza sobre el mármol con un golpe seco que cortó el silencio como un bisturí. Adrián, al otro lado de la mesa, ni siquiera levantó la vista de su tableta. Sus dedos se movían con una cadencia que ella ya reconocía: estaba revisando el informe de seguridad de Mateo.
—No voy a desayunar bajo vigilancia, Adrián —dijo ella, su
Preview ends here. Subscribe to continue.