El precio de la humillación
Elena Valdés, ante la inminente ruina de su familia tras la huida de su hermana, acepta el ultimátum de Adrián Varela: suplantar a la novia en una fusión corporativa de alto riesgo. La firma del contrato sella su destino en el frío penthouse de Adrián, marcando el inicio de una relación definida por la coerción y la necesidad mutua.