El desayuno de las cenizas
Elena Varela entra al penthouse de Julián Valdemar para negociar un contrato de sustitución matrimonial que le permita acceder a la bóveda donde está guardada la prueba de su destierro ilegal. Julián ya sabe su verdadera identidad, elimina la cláusula que la perjudicaba y ambos firman. El roce de manos y la última mirada dejan claro que él reconoce el peligro y la oportunidad que ella representa.