Cenizas en la harina
Elena llega exhausta al patio abandonado y a la vieja panadería, enfrentando el rechazo inmediato de Don Julián. Demuestra competencia técnica al reparar la puerta y activar el horno antiguo, sintiendo un primer alivio real en el contacto con el calor residual. Encuentra un recetario oculto en el horno, lo que despierta la atención recelosa de Don Julián y establece el primer vínculo tácito basado en acción más que en palabras.