Chapter 9
La víspera del festival
Elena, aún débil tras su colapso, despierta antes del alba para revisar el inventario y descubre que faltan insumos clave para el volumen del festival. Mientras calcula el déficit y enfrenta su agotamiento físico, Sofía irrumpe con noticias urgentes: autoridades importantes llegarán en menos de dos horas para una nueva revisión sorpresa, aumentando la presión sobre la preparación del festival. Sofía y Elena trabajan juntas en la masa madre sustituta mientras Don Julián barre y organiza el patio. Elena intenta recuperar el control técnico, pero su debilidad física la frena. Sofía logra estabilizar la masa con un ajuste intuitivo de miel y agua tibia que Elena no había considerado, ganándose un reconocimiento tácito de su mentora. Don Julián trae una planta vieja rescatada del fondo del patio y la coloca en la entrada, simbolizando que el lugar empieza a verse vivo de nuevo. Álvaro aparece en la reja del patio y amenaza a Elena con el desalojo inminente, insistiendo en que el festival no cambiará la resolución legal. Elena responde mencionando casualmente el botón encontrado en la escena del sabotaje, lo que provoca un retroceso visible en Álvaro. Él se marcha con una advertencia final, dejando a Elena más decidida, pero consciente de la confrontación pendiente. El grupo queda enfrentando la falta de insumos clave a pocas horas del festival. Bajo la luz de la tarde, Elena, Sofía y Don Julián terminan de preparar el patio para la inspección y el festival. A pesar del agotamiento y los insumos faltantes, Elena decide priorizar calidad sobre cantidad, tachando metas imposibles y reescribiendo el objetivo: hacer que las piezas disponibles sean impecables. El grupo cuelga las últimas luces mientras la cuenta regresiva se acelera, dejando la tensión en el aire y la lista incompleta como recordatorio de lo que está en juego.