El bisturí en el suelo
Julián es humillado y despedido públicamente por Ricardo frente a los inversores en la sala de juntas. Al salir, una emergencia crítica con el inversor clave Altamirano paraliza al equipo de élite. Julián diagnostica con precisión el problema real y toma el control de la intervención, desafiando directamente a Ricardo mientras el monitor entra en paro.