El contrato de la humillación
Elena, acorralada por deudas que amenazan la casa de su madre y el departamento donde vive con su hijo secreto, es confrontada por Julián en un evento benéfico en el Hotel St. Regis. Él le ofrece un compromiso falso de seis meses a cambio de liquidar sus deudas y salvar su imagen ante inversores. Ella acepta para proteger a su hijo, firmando el contrato bajo presión, mientras Julián la observa con una intensidad que revela posesión y curiosidad. El capítulo establece la herida financiera inmediata, el pacto forzado y la trampa emocional que une sus destinos.