Chapter 11
Guerra abierta
En la oficina trasera de La Herencia al amanecer, Julián reproduce para Elena la grabación del intento de soborno del consorcio por 90 millones, confirmando la identidad del firmante desde 1947. Elena duda por el daño reputacional al restaurante, pero tras ver la firma idéntica en documentos históricos y recibir el juramento solemne de Julián de proteger La Herencia, firma el compromiso de testificar como testigo clave. Entrega la carpeta final con transferencias ocultas; Julián envía de inmediato la convocatoria a la junta de emergencia de las 11:00 horas adjuntando las pruebas. Mateo y Luis llegan desesperados a La Herencia tras el colapso financiero total. Julián los confronta con proyecciones precisas de su insolvencia en 72 horas, rechaza su alianza falsa y los fuerza a firmar poderes notariales irrevocables a cambio de cheques simbólicos de supervivencia. Ambos ceden; Julián consolida su control accionarial y los deja esperando la junta de emergencia de las 11:00. Minutos antes de la junta de emergencia, el abogado del consorcio presenta una demanda por difamación y extorsión junto con una oferta final de 180 millones por La Herencia. Julián rechaza la propuesta y activa en pantalla el cruce pericial de firmas que prueba continuidad criminal desde 1947, forzando al consorcio a retroceder temporalmente. Informa a Elena que el conflicto ya trasciende a la familia y se enfrenta a una red internacional de poder. En la junta de emergencia, Julián entra flanqueado por sus hermanos Mateo y Luis, ya quebrados. Presenta el audio del intento de soborno del consorcio, los libros contables entregados por Elena y su testimonio remoto. Cuando Salazar intenta bloquear alegando incapacidad de Julián, Mateo y Luis rompen filas y apoyan primero la moción de poderes plenos interinos. La votación pasa por unanimidad forzada. Julián ocupa la cabecera, pero su atención ya se fija en el organigrama del consorcio internacional que espera más arriba.