El desprecio en el libro de contabilidad
Adrián Varela, el pariente marginado, es humillado por el Patriarca durante una auditoría portuaria. Cuando el inversor clave, Mendoza, sufre un colapso, la familia entra en pánico. Adrián interviene con precisión clínica, ignorando las amenazas de su tío, y diagnostica una anafilaxia, tomando el control de la situación ante la mirada atónita de los presentes.