Novel

Chapter 7: Duelo en la cumbre

Mateo derrota a Valeria en un duelo público hackeando la arquitectura de la arena a través del módulo experimental. La victoria, aunque le otorga reconocimiento, provoca una alerta crítica en la Torre, revelando que el módulo es una llave maestra para apagar el sistema. Mateo se infiltra en los archivos centrales mientras alguien se acerca a su posición.

Release unitFull access availableSpanish / Español
Full chapter open Full chapter access is active.

Duelo en la cumbre

El aire en la Arena Central del Nivel 1 no era aire; era una mezcla estática de ozono, sudor corporativo y el zumbido eléctrico de diez mil ojos fijos en la pantalla de transmisión. Mateo ajustó el arnés, sintiendo cómo el módulo experimental, ahora fusionado con su columna, enviaba una descarga de dolor punzante al tocar el sistema nervioso del Mech. Su marco, un amasijo de chatarra recuperada que apenas alcanzaba el 60% de integridad estructural, crujió bajo su propio peso.

Frente a él, el frame de Valeria —un Aegis-7 de grado militar, impecable, con el blanco pulido de la Academia brillando bajo los focos— se movió con la gracia de un depredador que sabe que la presa ya está muerta.

—El Derecho de Escalador no te dará el rango que te falta, Mateo —la voz de Valeria salió por los altavoces, fría y amplificada, un recordatorio de que ella poseía el privilegio y él, apenas una licencia técnica para existir en este piso.

Mateo no respondió. El Instructor Varga, en el palco de autoridades, observaba con los nudillos blancos, esperando el error que justificara la purga inmediata. Mateo cerró los ojos y forzó la sincronización. El mundo se fragmentó. Ya no veía un rival; veía una red de líneas de datos, los puntos ciegos en la arquitectura del Aegis-7 y la latencia milimétrica en el servomotor derecho de Valeria.

El duelo fue un borrón de metal y chispas. Valeria dominó los primeros minutos con una precisión coreografiada que hizo rugir a la multitud de la Academia. Cada estocada de su lanza de energía era una sentencia de muerte que Mateo esquivaba por milímetros. Sus manos, empapadas en sudor, apenas sentían los controles. La sincronización neuronal estaba forzando a su cuerpo a procesar datos que el sistema de la Torre nunca debió permitirle ver. A través de la visión del módulo, el entorno no era una arena de combate, sino una red de vectores de energía. Él era un intruso en un sistema que intentaba purgarlo.

—Tu persistencia es un insulto a la jerarquía, Mateo —escupió Valeria, lanzando una ráfaga de fuego cinético.

Mateo sintió el impacto en su hombro izquierdo. La integridad bajó al 45%. El dolor fue un relámpago blanco, pero vio la apertura. Utilizó el Derecho de Escalador para redirigir la energía de los sensores de la arena hacia su propio motor, una maniobra prohibida que hizo que las pantallas de los jueces parpadearan con alertas rojas.

—Prueba esto —susurró Mateo, forzando el módulo al 110%.

El efecto fue instantáneo. La arena bajo los pies de Valeria dejó de responder a sus comandos; el sistema de soporte vital de la Torre, confundido por el hackeo, bloqueó las articulaciones del Aegis-7. El frame de élite se desplomó, inmovilizado por su propia complejidad. El silencio cayó sobre el recinto, un vacío absoluto antes del estruendo de la incredulidad popular.

Mateo no celebró. Mientras el público estallaba en una mezcla de miedo y asombro, el sistema de la Torre empezó a emitir una alerta crítica. Las paredes de la arena comenzaron a vibrar, y los registros de los archivos centrales se desbloquearon ante sus ojos, revelando la naturaleza del módulo: una llave maestra diseñada para apagar la Torre desde sus cimientos. Mateo se retiró hacia las sombras de los archivos, consciente de que alguien, con pasos pesados y decididos, ya estaba cruzando el umbral de la sala.

Member Access

Unlock the full catalog

Free preview gets people in. Membership keeps the story moving.

  • Monthly and yearly membership
  • Comic pages, novels, and screen catalog
  • Resume progress and keep favorites synced