Chapter 4
El aire en la trastienda de la papelería de Lian Wu sabía a papel viejo y a humedad estancada, un olor que Valeria ahora asociaba con la descomposición de su propia identidad. Sobre la mesa de trabajo, el manifiesto del Esperanza yacía desplegado, una red de tinta negra que trazaba rutas marítimas y números de serie que no debían existir. Cada cifra en ese documento era una costura en la mentira que su tío Ernesto había tejido durante décadas.
—No deberías estar mirando eso, Valeria —la voz de Lian Wu cortó el silencio. La mujer no apartó la vista de su propio libro de cuentas, pero sus dedos se habían tensado sobre la pluma—. Ese papel no es una verdad. Es una senten
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