El precio de la traición
El Distrito 4 no olvida, pero sí se traga la evidencia. La lluvia ácida golpeaba los contenedores de carga, un repiqueteo metálico que ocultaba el sonido de los drones de vigilancia patrullando el sector. Elena se hundió más en la sombra del callejón, con el frío calándole los huesos. En su retina, el contador de su implante marcaba 47:12:05. La subasta no era solo una fecha; era el funeral de su linaje.
Un holograma de gran formato, proyectado desde una valla publicitaria ce
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