Novel

Chapter 5: El lazo familiar

Julián descubre que Salazar ha trasladado a su hermana Marisol a una unidad restringida para coaccionarlo. Tras obtener una tarjeta de acceso temporal de Elena, Julián se dirige al Sector 9, enfrentándose a la elección definitiva entre exponer la verdad o salvar a su familia mientras el reloj marca 60 horas.

Release unitFull access availableSpanish / Español
Full chapter open Full chapter access is active.

El lazo familiar

El aire en el sótano de mantenimiento sabía a ozono y a aceite quemado. Julián Ramírez se presionó contra el hormigón frío de una columna, conteniendo la respiración mientras las botas de dos guardias de seguridad resonaban con una cadencia metálica sobre el enrejado superior. El pitido de una alarma residual en su teléfono, que marcaba 60:00:00, le recordaba que el tiempo no solo se agotaba, sino que estaba siendo devorado por el sistema que él mismo ayudó a construir.

Su teléfono vibró violentamente contra su muslo. Al deslizar la pantalla, el mensaje de Salazar apareció como un veredicto: una fotografía de Marisol, su hermana, recostada en una camilla de traslado con el sello de 'Acceso Restringido' en la cabecera. La imagen no era una amenaza; era una sentencia. Julián apretó el USB en su bolsillo hasta que el metal le marcó la palma. Tenía la prueba: el video de Salazar manipulando el caso 402. Pero la evidencia, que debería haber sido su escudo, se había convertido en el detonante de una cacería.

—Sector 4 bajo control, el sujeto no está en el nodo principal —dijo una voz gélida por el radio de los guardias. Julián aprovechó el silencio, deslizándose por el conducto de ventilación, sacrificando su última credencial de acceso para bloquear el sensor de presión tras él. Llegó a la superficie con los pulmones ardiendo, sabiendo que el hospital ahora conocía exactamente qué área del edificio estaba buscando.

En el estacionamiento, rodeado por el zumbido de las cámaras de seguridad que giraban como ojos hambrientos, Julián marcó el número de Marisol. Al cuarto tono, la conexión se abrió.

—Habla con el enfermero de guardia del ala de cuidados restringidos —respondió una voz masculina, desprovista de empatía—. La paciente Ramírez ha sido trasladada bajo protocolo de seguridad institucional debido a una anomalía en su historial clínico. Su acceso está restringido por orden directa de la Dirección.

Julián sintió un frío glacial. El traslado no era médico; era un secuestro burocrático. Salazar estaba usando a Marisol como cebo. Julián no iría a la policía; el sistema los tenía comprados. Buscó a Elena, encontrándola en el área de descanso, visiblemente quebrada por la vigilancia constante.

—Salazar me está observando, Julián. Si me ven contigo, mi licencia es lo de menos. Van a borrarme —susurró ella, con el rostro pálido, los ojos clavados en la lente de la cámara cenital.

Julián no respondió con palabras. Sacó el USB y lo presionó contra la mesa. Deslizó la pantalla de la tableta para mostrarle el video: Salazar desconectando el monitor de un paciente y sobrescribiendo el historial clínico. Elena contuvo el aliento, su mano cubriendo su boca.

—Es el protocolo 402, Elena. Salazar no solo limpia registros, elimina personas —dijo Julián con una rabia metódica.

Ella, temblando, le entregó una tarjeta de acceso temporal. —Es todo lo que tengo. Pero Salazar está a punto de purgar el nodo central. Si no entras ahora, la evidencia desaparecerá para siempre.

Julián corrió hacia el ala restringida, pero el sistema del hospital comenzó a cerrarse a su alrededor. Las puertas se bloqueaban con estrépitos hidráulicos. Salazar estaba jugando con él en tiempo real. Su teléfono vibró una vez más. Una notificación automática del sistema: Paciente: Marisol Ramírez. Estado: Traslado a Sector 9. Acceso Denegado. El Sector 9 era el ala de máxima seguridad, un pozo sin registros donde los expedientes morían. Julián se detuvo ante la puerta blindada, el corazón golpeando contra sus costillas. Una llamada entrante de Salazar iluminó la pantalla. Al contestar, la voz del director sonó como un susurro en su oído: «Julián, te estaba esperando. ¿Quieres negociar la libertad de tu hermana o prefieres ver cómo su historial clínico se borra para siempre?»

Member Access

Unlock the full catalog

Free preview gets people in. Membership keeps the story moving.

  • Monthly and yearly membership
  • Comic pages, novels, and screen catalog
  • Resume progress and keep favorites synced