Más allá del contrato
El aire en la oficina central de la corporación ya no tenía el peso de la vigilancia ajena. Elena observó el ventanal que dominaba la ciudad, un mapa de luces que antes le parecía una jaula y que ahora, tras la caída definitiva de Ricardo, se sentía como una extensión de su propio escritorio. Sobre la caoba, los documentos de la junta directiva aguardaban, el último muro burocrático que separaba a la mujer que pedía permiso de la que ahora dictaba las condiciones.
Su abogado, un hombre que durante meses había esquivado su mirada con una condescendencia apenas disimulada
Preview ends here. Subscribe to continue.