Novel

Chapter 9: La Cacería de Vane

Kaelen utiliza el Núcleo Maestro para forzar su escape de la planta de refinamiento del Nivel 3 mientras es perseguido por Vane. Tras un enfrentamiento táctico, accede al Nivel 4, donde el sistema comienza a fusionar su mecha con el núcleo, iniciando una evolución forzada a costa de su propia estabilidad digital.

Release unitFull access availableSpanish / Español
Full chapter open Full chapter access is active.

La Cacería de Vane

El aire en la planta de refinamiento del Nivel 3 sabía a ozono y a carne quemada. No era una metáfora; la maquinaria de la Torre destilaba, en tiempo real, la esencia de los pilotos desaparecidos para alimentar los niveles superiores. Kaelen observó cómo los conductos de refrigeración palpitaban con un tono púrpura enfermizo, el mismo color con el que el sistema marcaba la deuda de su familia.

—Kaelen, si no abres esa esclusa ahora, la presión hidráulica nos convertirá en chatarra compactada —la voz de Valeria chisporroteó en su comunicador, distorsionada por la interferencia. Su mecha, un amasijo de placas reforzadas y cables expuestos, temblaba bajo el peso de los pistones de contención que descendían desde el techo. La pantalla de su interfaz parpadeó: Integridad Estructural 42%. El cronómetro de la misión marcaba 23 horas para la próxima cuota de deuda. Vane había ordenado el bloqueo total; el Comandante no quería una pelea, quería una purga.

Kaelen no dudó. Conectó el Núcleo Maestro que había extraído del laboratorio central directamente a su interfaz neuronal. El dolor fue instantáneo, una descarga de recuerdos rotos de su mentor que le atravesó el cráneo. El sistema aulló, pero la esclusa, forzada por la energía cruda del núcleo, cedió con un gemido metálico. En cuanto el camino se abrió, el ruido de las alarmas atrajo a las sombras que patrullaban el sector: el escuadrón de Vane había llegado.

—Desecho 999 —la voz del Comandante Vane retumbó por los altavoces externos de su unidad de asalto, un titán cromado que bloqueaba el pasillo con arrogancia—. Has visto demasiado. La Torre no permite que la basura comprenda su propio destino.

Kaelen apretó los controles, sintiendo el calor del núcleo vibrando contra su pecho. Valeria, oculta tras una consola destrozada, le envió una señal: un mapa holográfico que revelaba una falla estructural, un conducto de ventilación diseñado para purgar presión térmica. Era una apuesta suicida: si se sobrecargaba, podría despedazar su chasis. Pero quedarse era la muerte. Kaelen activó el empuje vectorizado. Su mecha salió disparado como un proyectil, esquivando una ráfaga de plasma que fundió el metal donde él se encontraba un segundo antes. En el cruce, su brazo mecánico impactó contra el hombro de la unidad de Vane, arrancando una lluvia de chispas y metal. El Comandante retrocedió, rugiendo de furia, mientras Kaelen desaparecía en las entrañas del conducto.

La escalada hacia el Nivel 4 no fue un ascenso, sino una tortura. Al llegar al Punto de Transición, la Torre se reconfiguró. El portal no era una puerta, era un filtro de biomasa que palpitaba con una luz ultravioleta hambrienta.

—Es un filtro, Kaelen —advirtió Valeria por el enlace, su voz cargada de pavor—. Si entras, drenará tu núcleo. Es el precio de la ascensión.

Kaelen miró el cronómetro: 23 horas. Si no ascendía, la deuda lo reclamaría. Aceptó el costo. Al cruzar el umbral, la gravedad cambió, aplastando su mecha contra un suelo de obsidiana. Las compuertas se sellaron tras él, dejando a Valeria al otro lado. El sistema, frío y mecánico, dictó sentencia: «Acceso restringido. Integridad crítica. Riesgo de colapso».

Kaelen estaba solo. Su mecha no solo se estaba reparando; bajo la presión del Nivel 4, las placas de metal comenzaban a mutar, fusionándose con el Núcleo Maestro. Pero mientras el sistema le otorgaba una fuerza nueva, sentía cómo su propia chispa digital era succionada por el portal. El camino hacia atrás había desaparecido; el Nivel 4 se revelaba como un laberinto de pruebas mortales, y la Torre ya había comenzado a contar los segundos de su vida.

Member Access

Unlock the full catalog

Free preview gets people in. Membership keeps the story moving.

  • Monthly and yearly membership
  • Comic pages, novels, and screen catalog
  • Resume progress and keep favorites synced