El pasillo del pánico
Julián Varela es expulsado de la Corporación Varela por su hermana Beatriz en un hospital de lujo. Tras ser humillado, Julián utiliza su conocimiento técnico para infiltrarse en el sistema administrativo del hospital, descubriendo que el centro es una fachada para el lavado de dinero de su propia familia. El capítulo cierra con el hallazgo de una cláusula de fideicomiso que le otorga poderes de auditoría total, convirtiendo su expulsión en una oportunidad de contraataque.