Pasillos de desinfectante y desprecio
Julián es humillado en un hospital de lujo por su suegro, Don Roberto, quien intenta obligarlo a firmar una confesión por un fraude contable. Julián, lejos de someterse, revela que conoce los detalles técnicos del esquema de triangulación de capitales de Roberto, dejando al patriarca en una posición de vulnerabilidad extrema.