Desayuno sobre cenizas
Elena, acorralada por un embargo inminente que amenaza la estabilidad de su hijo, acepta el contrato de compromiso falso que Julián le propone para salvar su imagen pública y cerrar una fusión empresarial. Negocia cláusulas clave para proteger su privacidad y la del niño, firma el documento y termina el capítulo consciente del enorme riesgo que implica la proximidad forzada con el padre biológico que nunca supo de su existencia.