El pulso que se detuvo dos veces
Julián Varga descubre una discrepancia temporal en el expediente 402 que sugiere un encubrimiento médico. Al intentar investigar, el sistema central inicia una purga de datos con un plazo de 72 horas y Julián recibe una amenaza directa. Desesperado por salvar su reputación y su vida, confronta a la Dra. Elena Rivas en el hospital, quien confirma que la muerte del paciente no fue natural.