El asiento vacío
Julián Varga es humillado y expulsado formalmente del consejo por Elena de la Torre, quien lo considera un lastre. Tras retirarse a su oficina portuaria, Julián confirma con Marcos que posee la clave legal para reclamar la propiedad de la torre. Regresa a la sala de juntas para interrumpir la firma del acta de expulsión, dejando a Elena ante una encrucijada legal.