Novel

Chapter 6: Auditoría de Sangre

Nora Rivas intenta forzar la expulsión de Damián mediante una auditoría, pero descubre que su armazón es técnicamente superior a los modelos patrocinados. Ante el riesgo de un escándalo público si expulsa al piloto más eficiente, Nora se ve obligada a permitir su continuidad, mientras Lía revela que el siguiente nivel de potencia requiere un componente prohibido.

Release unitFull access availableSpanish / Español
Full chapter open Full chapter access is active.

Auditoría de Sangre

El cronómetro sobre el hangar principal marcaba 22:00. Un margen de tiempo ridículo para decidir si el armazón de Damián Vela era una pieza de ingeniería revolucionaria o un amasijo de chatarra ilegal que debía ser confiscado.

Nora Rivas observaba la pantalla de clasificación. El nombre de Damián, un intruso en la jerarquía de los patrocinados, seguía ocupando el tercer puesto. Bruno Calderón, a pocos metros, se quitaba el casco con manos temblorosas. Su traje presentaba una mancha oscura de sobrecalentamiento en la nuca; el favorito había perdido su aura de invulnerabilidad, y la audiencia técnica, antes silenciosa, ahora murmuraba con una curiosidad peligrosa.

—Inspección de seguridad —anunció Nora. Su voz cortó el aire cargado de ozono y lubricante quemado. No era una petición; era una sentencia que obligó a los patrocinadores de chaqueta brillante a retroceder.

Damián bajó de la plataforma. Su armazón, una estructura remendada con piezas de desguace, emitía un zumbido irregular, el pulso de un motor que se negaba a morir. Nora no le permitió ni un segundo de respiro.

—A la oficina. Ahora.

La sala de revisión era un cubículo estéril, un contraste brutal con el caos del hangar. Nora proyectó el estado de cuenta de Damián en la pared: el acceso no autorizado al depósito 7-C había disparado su deuda a niveles críticos. Pero lo que realmente le interesaba era la línea de eficiencia: 8,6 milisegundos de latencia. Una cifra imposible para un modelo de su clase.

—Esto no es un castigo, Damián. Es una salida —dijo Nora, deslizando un contrato ámbar sobre la mesa—. Propiedad institucional, revisión completa del módulo, suspensión de tu deuda. Te reasignamos a un equipo premium. Tu nombre ya está en el tablero; no lo tires por orgullo.

Damián miró el contrato. La oferta era una jaula de oro. Si firmaba, perdía el control sobre el módulo prototipo, la única ventaja que lo separaba de la irrelevancia.

—Mi deuda es mía —respondió Damián, sin tocar el papel—. Y el módulo no es una pieza que ustedes puedan reparar. No entienden cómo funciona.

Nora sintió un pinchazo de irritación. Quería partirlo, pero Damián devolvía la oferta como una ofensa. Al mirar el panel, comprendió la trampa: si lo expulsaba ahora, la audiencia notaría que el Campo premiaba el desgaste mientras fingía balance. La auditoría se volvió una trampa para ella misma.

Lía Santoro entró sin llamar, con las manos manchadas de grasa y una mirada que no pedía permiso.

—Estás buscando una excusa para enterrarlo —dijo Lía, señalando la pantalla—. Pero si lo sacas, el Consejo preguntará por qué el chasis de desecho es más rápido que el de Calderón. ¿Estás dispuesta a explicar el fraude de los patrocinadores?

Nora se quedó helada. La comparación técnica era irrefutable. El armazón de Damián, con todas sus cicatrices, mostraba una estabilidad en los cambios de peso que humillaba a los modelos de élite. Nora no firmó la expulsión. Hizo una pausa, consciente de que el escándalo público era ahora una posibilidad real.

—El sistema no perdona, Santoro —murmuró Nora, retirando la mano del botón de embargo—. Pero tampoco puede permitirse perder su mejor espectáculo.

Lía se acercó al terminal, ignorando la tensión política.

—Si quieres que aguante la siguiente prueba, no necesitas una auditoría. Necesitas un componente que la torre intenta suprimir. Es el único que puede romper el límite de este armazón sin fundir el núcleo.

Nora miró a Lía, entendiendo que el juego había cambiado. Ya no era un caso de disciplina; era una carrera hacia un techo que Damián estaba a punto de romper. Para conseguir ese componente, Damián tendría que enfrentar una prueba todavía más brutal, y Nora, en lugar de detenerlo, se encontró preguntándose qué pasaría si lo dejaba subir.

Member Access

Unlock the full catalog

Free preview gets people in. Membership keeps the story moving.

  • Monthly and yearly membership
  • Comic pages, novels, and screen catalog
  • Resume progress and keep favorites synced