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Chapter 8: La red al descubierto

Julián tiende una trampa contable con datos falsos en el libro para identificar al informante de Chen. Confirma que es Lucas, hermano de Mei-Lin, quien busca saldar su propia deuda. Confronta a Mei-Lin con la carta del padre y la prueba de la deuda de sangre, desestabilizando su alianza. Intenta enviar las evidencias a la fiscalía, pero Chen intercepta la transmisión y confirma que Julián tiene el libro completo.

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La red al descubierto

El humo negro bajaba por la escalera del número 42 como una lengua espesa, oliendo a plástico derretido y a promesas rotas. Julián se cubrió la boca con la manga, el calor seco le raspaba la garganta. A su lado, Mei-Lin forcejeaba con la puerta principal. Sus uñas arañaban el metal que alguien había soldado desde fuera con frialdad profesional.

—No abre —dijo ella, la voz ya sin mando—. Nos han encerrado.

Abajo subían botas. No corrían. Pisaban con la calma de quien sabe que la trampa ya cerró. Julián se acercó a la rendija de la ventana lateral. En el callejón, bajo el resplandor anaranjado que lamía las cortinas del primer piso, vio a Lucas, el hermano de Mei-Lin, sacar una llave maestra, guardarla sin prisa y desaparecer entre las sombras. El aire se le volvió hielo en los pulmones.

Sangre de su aliada. Sangre que acababa de venderlos.

Subieron al desván mientras las vigas gemían. Julián abrió el libro de contabilidad bajo la linterna. Las columnas de nombres y cifras seguían allí, incluyendo el suyo tachado con tinta vieja: el precio que su padre había pagado para borrarlo de la red. Sacó la pluma y, en la última página, escribió una dirección falsa: el sótano de la antigua lavandería, donde supuestamente guardaban la copia de seguridad completa.

—Si alguien filtra esto, lo sabremos —murmuró.

Mei-Lin lo miró, sin entender todavía.

—Ve por la salida de emergencia del callejón. Yo saldré por el otro lado. Quien muerda el anzuelo nos dirá quién habla con Chen.

Ella dudó un segundo, pero el fuego no daba tiempo a preguntas. Julián se quedó atrás, vigilando desde la oscuridad. Minutos después vio la silueta de Lucas deslizarse hacia la lavandería con paso ansioso. La confirmación cayó como un peso físico en el pecho.

Lo alcanzó en la trastienda, donde el aire sabía a ceniza y a vergüenza antigua. Arrojó sobre la mesa la carta de su padre y la hoja de pagos descifrada.

—Tu hermano no solo soldó la puerta —dijo Julián, la voz baja y sin adornos—. Hace veinte años firmó mi sentencia. Mi padre no me mandó afuera por una beca. Me mandó porque mi nombre estaba en esta lista. Un pago de carne. Y ahora Lucas termina el trabajo.

Mei-Lin leyó. Sus hombros se hundieron como si le hubieran quitado el suelo. No gritó. Solo cerró los ojos un instante, la mandíbula apretada hasta que los músculos temblaron.

—Dijo que Chen lo dejaría libre… que el bloque quedaría limpio si entregaba nombres —susurró. La frase sonó hueca incluso en su boca.

Julián sintió el sabor metálico de la traición ajena mezclarse con la propia. El abuelo había llevado la contabilidad de la red. Él mismo era un saldo saldado. Cada paso que había dado creyéndose libre había sido, en realidad, una cuerda más tensa.

Subió a la azotea buscando señal. El teléfono temblaba en su mano mientras cargaba el archivo cifrado para la fiscalía. La barra llegó al 99 %. Luego se detuvo. El icono de cobertura desapareció. Alguien había puesto un inhibidor en el techo vecino.

El aparato vibró con un mensaje nuevo: «Gracias por el rastro, Li Wei. Ahora sé exactamente qué tienes. El libro y tú ya no duran mucho.»

Julián soltó una risa corta, seca, que no llegó a los ojos. Lucas no solo había vendido su posición. Le había entregado a Chen la prueba de que el heredero poseía todo lo necesario para derrumbar el imperio entero.

Abajo, las botas seguían subiendo. El fuego rugía más cerca. Y Mei-Lin esperaba una explicación que él todavía no sabía cómo darle sin romper lo poco que quedaba de su alianza.

¿Cómo pedirle ayuda ahora que sabía que la sangre de ella había estado filtrando la suya todo este tiempo?

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