Novel

Chapter 3: La red se estrecha

Julián es acorralado en su escondite por la seguridad de los Montejo. Tras una huida desesperada, accede a un archivo físico y descubre que su antiguo mentor es el traidor que lo vendió. La cuenta regresiva se estrecha drásticamente: tiene 72 horas antes de que la evidencia offshore se autodestruya.

Release unitFull access availableSpanish / Español
Full chapter open Full chapter access is active.

La red se estrecha

El zumbido de los servidores en el sótano de Julián Varga se transformó en un gemido metálico. En la pantalla, la barra de progreso del fragmento del Libro Negro se detuvo en el 84%. Una notificación roja parpadeó sobre el código fuente: «ACCESO RESTRINGIDO - RASTREO DE IP ACTIVADO POR MONTEJO HOLDINGS».

Julián apretó los dientes, sintiendo el sudor frío recorrer su nuca. Afuera, el chirrido de neumáticos sobre el pavimento mojado y el portazo de tres vehículos blindados confirmaron lo inevitable: el Patriarca no iba a enviar una citación legal, sino un equipo de limpieza. Su oficina, un refugio que alguna vez fue inexpugnable, ahora era una trampa de cristal y silicio.

—Maldita sea, Valeria —susurró, mientras sus dedos volaban sobre el teclado mecánico.

La descarga se ralentizó. El sistema de la familia Montejo no solo estaba bloqueando su salida a la red, sino que estaba inyectando un algoritmo de rastreo inverso. Si no desconectaba el nodo principal en diez segundos, su ubicación exacta quedaría grabada en el servidor central de la corporación. Pero el archivo, ese fragmento que contenía la primera prueba real de la malversación sistemática, aún no estaba completo.

Un estruendo sacudió la puerta blindada. El primer impacto de ariete hizo que los cuadros en las paredes vibraran. Julián miró el contador de tiempo: 143 horas y 42 minutos para la purga total del Libro Negro. Si perdía el archivo ahora, perdería la única moneda de cambio que tenía contra el Patriarca. Si se quedaba, perdería la vida.

«Por favor, Julián, no busques la verdad donde ellos han enterrado la moral», la voz distorsionada de Valeria resonó de repente en los altavoces, una grabación automática programada para activarse ante una brecha de seguridad.

El audio cambió de tono, volviéndose más claro, más íntimo. Valeria hablaba directamente a él, no a la audiencia del streaming. «Si escuchas esto, mi padre ya sabe que tienes la llave. Hay un traidor en el círculo interno, alguien que conoce tu debilidad por los casos sin resolver. No confíes en nadie que lleve el escudo de la familia».

El segundo impacto de ariete fue más violento; el marco de la puerta comenzó a ceder. Julián no esperó. Con un movimiento brusco, arrancó el dispositivo de almacenamiento físico de la torre principal. En el mismo instante en que el conector USB se liberó, la energía del edificio se cortó por completo. La oscuridad fue absoluta, densa, sofocante.

Julián se quedó inmóvil, con el dispositivo apretado en el puño. El silencio que siguió al corte eléctrico era peor que el ruido; era la calma antes de la ejecución. Escuchó pasos pesados, metódicos, bajando por las escaleras de concreto. Eran dos, quizás tres personas, moviéndose con el entrenamiento de quienes no necesitan luz para encontrar a su objetivo. Mientras se agazapaba detrás de su escritorio, la nota de voz de Valeria volvió a reproducirse en el teléfono, revelando una traición que él nunca vio venir.

Al deslizarse por el conducto de servicio, Julián sintió el metal frío contra su piel. Tenía 143 horas y 20 minutos antes de que la purga digital fuera irreversible. Al llegar al archivo físico, un mausoleo de documentos que los Montejo habrían preferido ver reducido a cenizas, Julián conectó su portátil. La descarga se reanudó, pero el sistema le notificó una nueva restricción: al acceder a la cuenta offshore vinculada, el servidor activó un protocolo de autodestrucción. Solo tenía 72 horas antes de que los fondos —y la evidencia— se borraran para siempre.

La luz del escondite se apagó. Julián escuchó pasos pesados acercándose mientras la nota de voz de Valeria se reproducía sola, revelando una traición familiar que lo dejaba sin aliados.

Member Access

Unlock the full catalog

Free preview gets people in. Membership keeps the story moving.

  • Monthly and yearly membership
  • Comic pages, novels, and screen catalog
  • Resume progress and keep favorites synced